martes, 29 de julio de 2008

Ciencia o religión?

Tarde o temprano, cualquier persona que siente atracción por la ciencia, se pregunta qué debemos creer por encima de todo, la ciencia o la religión...

Este debate no es nada nuevo, es una discusión que se está llevando a cabo desde hace siglos, antes de que apareciera la ciencia como tal, cuando los primeros filósofos empezaron a conjeturar hipótesis sobre el funcionamiento del universo y no incluían en sus explicaciones a la Divinidad.

Todas las ramas de la ciencia nos proporcionan el conocimiento suficiente para creer que un ser superior no existe, que no existió y no existirá. Aún así, hay preguntas, las cuales de momento la ciencia no ha sabido darnos una respuesta comprobada empíricamente, motivo por el cual, nos seguimos haciendo la pregunta de siempre, ciencia o religión?

Grandes científicos de nuestros tiempos desarrollaron teorías revolucionarias, que les permitían de alguna manera creer que no existía un ser superior, pero aun así, nos consta que muchos de ellos eran creyentes, creían que existía un ser superior llamado Dios, tal y como nos lo presenta la iglesia, un creador de todo lo que hoy en día conocemos. Aunque muchos de ellos, después de hallar alguna verdad de nuestro universo, decidieron dejar de ser creyentes y decidir que la única religión que adoptarían sería la ciencia.

Pongamos por ejemplo Albert Einstein. Tras las aportaciones que hizo a la mecánica cuántica, mientras discutía con otros expertos en la materia, pronunció una de las frases más conocidas por todo el mundo: “Dios no juega a los dados.” No simboliza directamente que Einstein fuera un acérrimo creyente mas sí nos dice que tenía bien presente la figura de un ser superior, en este caso, Dios.

Desde las primeras explicaciones de la realidad por parte de la ciencia, la iglesia se opuso en la mayoría de casos a estas interpretaciones, ya que éstas contradecían el mensaje que la iglesia quería impartir. El problema no es la creencia en un ser superior, es decir, ser creyente, el problema recae en la interpretación del mensaje que los “mensajeros” de Dios hicieron en épocas atrás, que tanto perjudicaron a la ciencia y a los científicos en sí, como es el caso de Galileo Galilei.

Galilei, después de haber hecho una serie de observaciones que ponían en evidencia que la Tierra giraba alrededor del Sol, fue condenado por la iglesia, por profanar contra la palabra de Dios. Tal castigo lo llevó a quedar preso en un su propio domicilio, donde únicamente las personas más allegadas a Galileo podían visitarlo. Allí quedó, hasta el día de su muerte. Todo el mundo sabía positivamente que la iglesia actuó mal en este caso, pero ésta desistió de aceptarlo en aquel entonces.

Poco a poco, diferentes Papas han ido reconociendo que diversos teólogos se equivocaron, dejaron publicar los artículos que Galileo escribió sobre heliocentrismo y pidieron perdón públicamente, por los errores que se cometieron con el científico italiano.

Otros casos los encontramos con la teoría de la evolución. Hasta que llegara Charles Darwin para proponer una teoría sólida, pasaron muchos años, durante los cuales muchos científicos propusieron sus ideas, mas siempre topaban con el mismo obstáculo, la iglesia. Siempre que quisieron dar alguna explicación sobre de dónde veníamos, la iglesia estaba allí para desbaratar sus teorías, ponerlas en evidencia, sin posibilidad de dar una razón. Solo con el descubrimiento de los fósiles, se empezó a vislumbrar el camino que hacía falta seguir, ya que antes el organismo eclesiástico, daba todo tipo de explicaciones a los científicos sobre sus hallazgos, por tal de defender que el hombre era único y que no descendía de ningún animal.

Copérnico, Kepler, Newton, Mendel, son solo unos cuantos ejemplos de grandes científicos creyentes, pero, ¿el desarrollo actual de la ciencia nos está llevando a no creer en la religión? Muchas son las posturas que he podido ir escuchando a lo largo de mi vida, algunas adoptaban una postura similar a la mía y otras no, aunque siempre es mejor adoptar la postura del respeto, ya que no debemos imponer nuestras creencias e ideas a la gente que nos rodea.

Afortunadamente, errores como los que se cometieron con Galileo en la sociedad actual, son impensables, a pesar de que mucha gente esté en contra de todas las explicaciones de la realidad que se están dando hoy en día, por el simple hecho de que esta forma de entender la realidad, aleja cada vez más a la sociedad de la figura de Dios.

2 comentarios:

Viki dijo...

Di que no, que hay muchos más creyentes que ateos.

Yo, agnóstica y tan "feliz".

Un beso.

P.D.: muérete, feo.

Nautilus dijo...

Si Dios existe, es algo muy difícil de decidir, al menos desde el punto de vista racional. Isaac Newton, a quien no se nombra en el articulo pero que yo creo debería hacerselo, era un teista devoto, y gastó mas años de su vida tratando de interpretar la biblia que fundamentando la causa ultima de la acción a distancia de su Ley de Gravitación. Newton no fue un fisico, por ejemplo, fue un alquimista, un teólogo y un matemático. Los libros que lo tildan de "físico" son incorrectos, como puedes testimoniar si consultas sus Principios Matemáticos de la Filosofía Natural. Vete a "Sistema del Mundo", y te sorprenderá saber que para Newton, la presencia de estructuras matemáticas el universo se debe a un "Dios sapientísimo, omnipotente y omnisciente". Una forma sifisticada del argumento de la existencia de Dios por el designio. Galileo tambiene era un creyente, asique no tenía, como se suele creer, nada de hereje. Los científicos posteriores simplemente no quisieron tocar el concepto de "Dios" ( ya que no está claro, desde el punto de vista lógico, lo que implica y lo que es ) y eso hizo que la esfera racional aparentemente haya "refutado" la existencia de Dios. Lo cierto es que, desde un punto de vista lógico, la existencia o inexistencia de Dios es proposicion infalsable : si yo digo que hay una tetera volando por el cosmos y que ningun telescopio humano puede captarlo, eso no es índice para aducir que existe, pero por la misma razón, no es óbice para declarar que no existe. La ciencia trabaja con conceptos falibles, que sean corroborables. Es sorprendente escuchar a algunos científicos declarar que la ciencia refuta la existencia de Dios. ¿ De donde sale esa conclusión ? Richard Dawkins replica a la religion, por ejemplo, su fanatismo, pero cuando yo escucho a Dawkins repeler con tanta tozudez a las religiones, me pregunto qué me diría él sobre el hecho de que el ochenta por ciento de los descubrimientos cientificos se destinan al armamento militar y que herramientas caóticas como la bomba de Hiroshima o Nagasaki, salieron de sus adorados científicos. Lo que tenemos, entonces, son dos iglesias, la religion de Cristo, por un lado, y la religión de la Ciencia, por el otro, y ninguna quiere dar a torcer el pié.

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