[[Fotografía: Jacobus Van't Hoff y Lord Kelvin. Fuente: Wikipedia, aunque retocada.]]
El trabajo de Arrhenius revolucionó la química en esa época, motivo por el cual no tuvo éxito entre la comunidad científica y fue tan rechazada. Aun así, la confianza que depositó en sus ideas fue tal, que luchó porque fueran aceptadas por todos los científicos de la época, hasta que finalmente quedaron demostradas las teorías de Arrhenius.
Posteriormente sus investigaciones científicas fueron merecedoras del premio Nobel de química en el año 1903, en reconocimiento a los extraordinarios servicios prestados al avance de la química a través de su teoría de la disociación electrolítica.
A lo largo de los años y con las mejoras científicas que ha desarrollado el hombre, nos ha demostrado que la teoría del químico sueco no es del todo cierta, falla en algunas explicaciones, como la definición de base.
Aun así, es un gran ejemplo de la tenacidad que tiene un científico en defensa de sus ideas, de sus estudios y sus teorías formuladas. Es por eso, que, todos debemos fijarnos en personas como él, que aunque encontremos adversidades miles, sigamos hacia delante, luchando por lo que es nuestro, aunque con el tiempo se demuestre que nos equivocamos. Solo a base de equivocarse, la sociedad progresa y los avances científicos y tecnológicos, son posibles.

Leonard Susskind.

[[Fotografía: Leonard Susskind. Fuente: Google.]]
Leonard Susskind es un auténtico desconocido para todos nosotros. Es un físico que aun está en activo en la universidad de Stanford.
A partir de algunos trabajos de Euler y algunas contribuciones de Grabiele Veneciano en la función gamma de Euler, Susskind elaboró de manera independiente lo que vendría a ser la teoría de cuerdas. Evidentemente, no la formuló, sino que dio una aproximación a lo que conocemos hoy y describió las cuerdas de una manera, más o menos acertada.
Para dar a luz a esta teoría, Susskind trabajó durante dos meses sin interrupciones en su ático. Tras haber revisado su descubrimiento y haber elaborado el artículo, que según él debía llevarle a la fama, ya que estaba seguro que en ninguna persona aparte de él conocía tal realidad, lo envió a la sociedad de física que debía revisar su escrito y decidir si era merecedor de ser publicado y darse a conocer por la comunidad científica.
Evidentemente, las palabras de Susskind antes de conocer la fatal noticia, fueron: “Estoy seguro que nadie más en el mundo sabe lo que yo sé. Seguro que me llamaran el nuevo Einstein.”
Semanas más tarde, recibió una respuesta, que evidentemente no le gustó nada. Su artículo no iba a ser publicado, ya que consideraban que no era lo suficientemente bueno. El científico americano tomó esta respuesta mal, defraudado, engañado, triste, tanto, que lo primero que hizo fue marcharse al mismo ático donde desarrolló la primera teoría de cuerdas, y emborracharse hasta no poder más.
Suerte, que hubo personas que no abandonaron del todo sus ideas, y que decidieron investigar por su cuenta la teoría de cuerdas. Ahora sabemos que esta teoría representa una base de estudio muy amplia, la cual cada día nos sorprende más, y que predice realidades que otras teorías, como la relatividad general, se quedan cortas.
Aun queda mucho que estudiar acerca de esta teoría, solo estamos obteniendo los primeros frutos de ésta, pero ahora pregunto yo: ¿Si no fuera por otros científicos que creyeron en Susskind, que hubiese pasado con esta teoría? Yo creo que ahora mismo no estaría hablando de ella y ustedes no leerían esta publicación.
[[Fotografía: Paisaje cuántico que propuso Susskind en su teoría de cuerdas. Fuente: Google.]]
Nota personal del autor.
Reivindico otra vez, que nada ni nadie debe arrebatarnos nuestras ideas y decir que no son verdad, sin antes haberlo demostrado experimentalmente. No basta con decir que una teoría es errónea porque no va con él, o porque filosóficamente es imposible imaginarse una cosa así (recordemos que la validez de la teoría de cuerdas, implica la existencia de 11 dimensiones, es decir, 7 más de las que ya conocemos.)
No me cansaré de decirlo nunca. Puede haber veces que nos sintamos solos, poco queridos, inquietos, emocionados, tristes, alegres, decepcionados… pero me veo obligado a recordar que el estudio no es una obligación, sino la oportunidad de maravillarnos con todo lo que nos rodea, de aprender, de saber qué está pasando en todo momento. La vida científica es muy esclava, la estudiantil también lo es, si uno no solo se conforma con estudiar el temario que imparten en las escuelas… poco tiempo deja para hacer otras cosas, pero no incompatible con demás actividades de ocio y de placer.
Yo también me pregunté si debía seguir con ello. Sobre todo este último año, porque hay cosas que me gustaría borrar, cambiar, hacer (en caso de tener oportunidades para ello), pero sobretodo, pedir perdón a una persona a la que le oculté una verdad por necesidad, necesidad por haber sido increpado por un sector por el hecho de querer maravillarme con la teoría de la relatividad de Einstein y otros estudios…
Pero algo tengo muy claro… nadie nunca hará que pierda esa voluntad por querer leer ciencia, por estudiarla y por quedarme con cara de bobo después de solucionar un problema que al principio me asustaba, porque todo problema tiene solución, siempre, tarde o temprano, la encontraremos, sea en conjunto o individualmente. Solo tenemos que mirar más allá del problema y no centrarnos en él en sí... (última parte dedicada a una personita que yo me sé).
Así que por favor, no os dejéis ganar por nadie, defended vuestras ideas, vuestras teorías y vuestros estudios, maravillaros siempre con el saber que la ciencia nos proporciona, disfrutad con la ciencia, y nunca seáis prepotentes, no queráis saber más que el de al lado, porque ser científico no consiste solo en experimentos de laboratorio o elaboraciones de teorías, sino que implica compartir conocimientos, aprender tanto como se pueda de la persona de al lado, para así, ser mejor persona y llegar a un nivel de conocimiento científico superior al de los demás.
(Un texto científico se caracteriza por la objetividad, por la frialdad que el autor presenta, perdonad por no presentarla en esta publicación, es algo que me llega demasiado, y no puedo ocultar lo que siento...)
2 comentarios:
Te diría que intentes mantener toda la vida la actitud que muestras en la nota personal, porque justo ahí tienes la clave del éxito...
Qué buena defensa de la labor objetiva...por medio de una apasionada objetividad de sentimiento !!! felicitaciones.
Publicar un comentario